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037. Autor: Garcilaso de la Vega.Título: Poesía Completa. – {1501-1536}. [Barcelona: Editorial Fontana, 1994. 184 pp].Es preciso aclarar que es necesario no confundir al poeta Garcilaso de la Vega, con el historiador apodado “El Inca”, que escribiría un par de décadas después los Comentarios Reales. Garcilaso fue un poeta y militar español que introdujo en el país ibérico una serie de temas, rimas y construcciones poéticas que, venidas de Italia (especialmente de Dante y de Petrarca), que dirigirían toda la escritura poética del renacimiento español, algunos de cuyos elementos se pueden encontrar incluso en el barroco de Góngora. Garcilaso es el epítome del caballero noble y cortesano del renacimiento español: trabajó en la corte de Carlos I; aprendió latín, griego, italiano y francés; sabía tocar instrumentos de declamación poética, etc. Además luchó en muchas batallas en las que fue herido y por las cuales tuvo favores y condenas de parte del rey. Su comportamiento fue propio de los cortesanos del momento y respondía a la máxima del caballero de corte: las armas y las letras.Si bien sus textos no se publicaron en vida, su poesía (póstuma) sería la base de la poesía del siglo de Oro español, las cuales se alejaban del tema religioso y empezaban a usar otro tipo de metros y de construcciones como el soneto, el endecasílabo, o los tercetos. Por parte de los temas, su estancia en Nápoles le permitió introducir a España, como tema poético, una serie de elementos bucólicos que antes no se habían desarrollado. Así, son claras en la poesía de Garcilaso las influencias de las Bucólicas de Virgilio, las Odas de Horacio o las Metamorfosis de Ovidio. Sin embargo, la gran influencia de Garcilaso será Petrarca, sus temas, sus formas y la construcción de las imágenes. La obra completa de Garcilaso consta de 40 sonetos, 5 canciones, 4 odas, 2 elegías, 1 epístola, 3 églogas y 7 coplas; pero serán los sonetos y las églogas las más importantes e influyentes de sus poesías (las coplas iniciales y los ensayos epistolares [elegías y epístola], siguen los metros y los temas de las obras españolas del momento).[Cancionero Petrarquista]Los sonetos y las canciones de Garcilaso conforman el más cercano a los temas y las construcciones de Petrarca. Los sonetos están dirigidos a una amada que no le corresponde al poeta; aparece constantemente la muerte como solución a los amores que no se pueden lograr; la correspondencia entre la muerte y el amor está muy cercana: amar sin ser correspondido es como morir, y solo la muerte puede curar un amor así. Otro de los tópicos recurrentes de los sonetos es el sentirse perdido, viajar sin encontrar el rumbo, no saber hacia dónde va su vida o buscar la forma de encontrarse a sí mismo; por momentos recurre a imágenes que muestran ese estado, como el de un perro perdido, o un niño que pide comida a su madre.El sentimiento más recurrente en estos poemas es el de la melancolía, la tristeza y la desesperanza. Bien sea por sentirse perdido, por el amor no correspondido, o por fallas con los amigos o con los conocidos; la melancolía prima sobre todos los otros sentimientos. Esto hace que abunden lamentos, quejas y pensamientos sobre el desviarse del camino, o tomar un rumbo equivocado. Hay muchas referencias a los dioses griegos y no hay una sola al dios cristiano; Garcilaso revalora los mitos griegos y latinos para develar su dolor y sus angustias amorosas. En otras ocasiones los poemas son dedicados a personas importantes como marqueses o a amigos conocidos como Boscán (su gran amigo) o a Julio o a Mario (a quien quiere vengar).[Églogas] En las églogas aparecen los temas pastoriles en los cuales, en medio de un paisaje bucólico, dos o más personajes dialogan sobre los problemas amorosos o los inconvenientes de sus vidas. Las églogas de Garcilaso son sus creaciones más famosas, dentro de las cuales sobresale la primera de ellas.Égloga I: Está dedicada al Virrey e Nápoles. Se divide en tres partes: una primera, que corresponde a las primeras cuatro estrofas, está dirigida a las dedicaciones y la presentación del paisaje y de los personajes. A partir de la estrofa 5 y hasta la 16 (doce estrofas); habla el primer personaje: Salicio. En este personaje se contrasta una furia inicial por el amor imposible (Galatea), el cual se va calmando gracias al paisaje bucólico y primaveral que lo rodea. Se logra ver cómo aparece el motivo de un amor que no se corresponde porque alguien más se lo ha quitado. Al final, ya vencido por la resignación, Salicio admite alejarse de su amada y del escenario pastoril que lo rodea. En la segunda parte de la Égloga, que va de la estrofa 17 a la 29 (doce estrofas también), el personaje que habla es Nemoroso. En la segunda parte de esta égloga habla Nemorosio, quien canta sus penas de amor porque su amada (Elisa) ha muerto. El paisaje que rodea la recitación del canto es exactamente igual al anterior, pero el motivo del dolor cambia: ahora quien le ha quitado el amor no es otro pretendiente, sino la muerte. Lo único que le queda de su amada son los recuerdos y aparece de nuevo el Ubi sunt? de Jorge Manrique. El poema termina con la llegada de la noche, y por lo tanto la llegada de la oscuridad y la desaparición del paisaje bucólico; ante esto, Nemorosio hace una queja a la diosa buscando morir para volver a reunirse con su amada.Égloga II: En esta égloga, la más extensa de las tres, aparecen cuatro personajes que interactúan, de los cuales el más importante es Albanio, quien sufre una pena de amor al ser rechazado por la pastora Camila (quien también habla). Para curar los males de su amigo Albanio, aparecen sus amigos Salicio y Nemoroso (los mismos nombres de la égloga anterior); los cuales le cuentan sus historias personales para que su amigo no se sienta mal; además de otras historias de corte militar que buscan hacer la correspondencia entre el amor y la guerra. Después de recurrir a muchas historias, las que finalmente logran curar el desamor de Albanio son las del sabio Severo y la del Duque de Alba; las dos hacen una correspondencia perfecta entre la vida militar y la vida amorosa.
Égloga III: Es un reflejo de la égloga I, en la cual se inicia con las respectivas dedicaciones y a la presentación de los personajes. Los dos personajes dialogantes son Tirreno y Alcino, quienes no hablan sobe sus vidas, sino que describen un cuadro que observan desde la distancia. Es la égloga más compleja de comprender dada la oscuridad de sus imágenes y metáforas. De nuevo, el paisaje remite a un espacio bucólico en el cual el río Tajo es el centro de atención. Alrededor del río los dos protagonistas ven a cuatro ninfas que tejen tapices que remiten a cuatro historias de amor trágicas: Orfeo y Eurídice, Dafne, Adonis y Venus; y finalmente la muerte de Elisa (una amada de Garcilaso).Etiquetas: barroco, Garcilaso de la Vega, Poesías | 0 comentarios | Enviar por correo electrónico Escribe un blog Compartir en X Compartir con Facebook |
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021. Autor: Arnaut Daniel.Título: Poesías. – {1200} [Barcelona: Editorial Acantilado, 2004. 247 pp]. {Versión bilingüe con extensa introducción}Poco se sabe de la vida de Arnaut Daniel, excepto por comentarios intertextuales de otros trovadores; se cree que su producción artística se realizó entre los años de 1180 y 1210. Fue juglar y trovador de sí mismo, se sabe por datos que da en su poesía que cantaba sus propias canciones, era aficionado a los dados y tuvo un papel poco representativo en la política de su época. La poesía de Arnaut Daniel consta de 17 poemas o canciones, que tienen diversas características, pero que comparten la complejidad en la estructura, en la versificación, en el uso de metáforas y en las relaciones que crea entre las palabras. Esta complejidad lo convirtió en el trovador más representativo del llamado “trovar car” o “trovar prim”: trova caracterizada por su complejidad y por la oscuridad de las imágenes que maneja. Es conocido por ser el inventor de la “sextina” y por la admiración que de él tuvieron Petrarca y Dante (quien lo pone como el mejor trovador que conoce en el Canto XXVI del Purgatorio de su DC).El trabajo de Daniel, esta centrado en el desarrollo de la temática amorosa (tema de casi todos sus poemas), pero resalta principalmente por la construcción prolija y detallada. El mismo autor utiliza la imagen de la confección de pequeños muebles o la filigrana de las joyas, para referirse a lo que debe hacer un buen trovador. Es así que Daniel es el primer trovador que centra su creación como un experimento formal en el cual busca constantemente la novedad, la anormalidad, la creación de nuevas combinaciones de palabras, la rareza; de ahí que se convierta en una piedra fundacional para posteriores autores que miran en sus obras otra posibilidad de la poesía trovadoresca. En su época fue considerado un autor pomposo y de difícil rima, la cual es principalmente sonora y no semántica; el mismo Petrarca describió su escritura como un “decir extraño y bello”. Por otro lado, la sextina, el gran aporte de Daniel a la poesía trovadoresca, es un poema de seis estrofas, con seis versos cada una de ellas. Se caracteriza por la repetición de seis palabras (no rimas), una al final de cada verso, lo que convierte a la sextina en un juego de palabras y a la vez en una especie de trabalenguas. Un análisis matemático ha descubierto que la sextina tiene un orden que responde a cuestiones matemáticas relacionadas con las seis caras que tiene un dado.Temáticamente la poesía de Daniel recupera todos los temas típicos del amor cortés, pero lo hace desde el conceptualismo. El conceptualismo consta de una innovación en la asociación de palabras y en las correspondencias que busca relacionar dos elementos que tienen en común algo complejo (y distante), pero que permite la polisemia y logra la descripción de sentimientos que no se podrían construir desde otro lugar. Por ejemplo en algunos poemas el amor puede causar bostezos, y a los males del amor el autor añade calambres o acciones como desperezarse. Por otro lado, el juego de palabras también aparece para dar sentido irónico o cómico (Pamplona se invierte y queda como el nombre de un planeta Luna-Papm); o usa la sonoridad del aura para sugerir el nombre de una amada “laura”; en otro poema él mismo reconoce las extrañas correspondencias que realiza al decir que “casa la liebre con el buey”.Como en toda la poesía provenzal del amor cortés, en Daniel la dama es un sujeto inconmensurable, intangible; nunca es algo material; es así que la temática del amor cortés es místico y casi religioso. En todas las poesías de Daniel existe una referencia metatextual en la cual aparece el autor hablando de la forma en la que se debería trovar. Estructuralmente sus poesías inician con la descripción de un lugar desde donde habla el trovador, a lo que se sigue la descripción de la estación; esto contextualiza de manera clara el tono emocional que tendrá el poema. Daniel es el primer poeta que lleva el provenzal (el “correcto provenzal”, lo llama Dante; que, al hablar con Daniel, es el único momento en que cambia el lenguaje en toda la DC) a su máxima expresión, de tal forma que logra expresar sentimientos elevados y ontológicos, cosa que no había hecho antes otro trovador provenzal; además la prolijidad en la construcción de sus escritos insertó de manera novedosa, la idea de que la extensión, sonoridad y rima del verso; se convertían en la medida de la emoción y el pensamiento del autor.
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030. Autor: Jorge ManriqueTítulo: Poesías Completas. – {1470} [Madrid: Austral Poesía, 2009. 231 pp]. {Incluye introducción extensa, guía de lectura y documentación complementaria}Durante el siglo XV, en España se da un florecimiento de la poesía en la sociedad cortesana, dado que se suscribe este tipo de escritos a los hábitos más comunes de la nobleza. Cuando se abandona el gallego como lengua tradicional de la lírica, se empiezan a crear una serie de poéticas y técnicas líricas, que se distinguen al cortesano del trovador. Jorge Manrique se adhiere a este tipo de poesía y se convierte en el punto más alto de la escritura lírica de España a finales del medioevo (algunos ven en su poesía elementos claros de lo renacentista y lo humanista). Su poesía (49 poemas) se divide en tres grandes grupos: una poesía de tema amoroso, el cual retoma todos los elementos formales y temáticos típicos del medioevo tardío; una poesía burlesca, que escribe por las fiestas cortesanas; y su poema más famoso: las Coplas a la muerte de mi padre, de tema moralizante. A pesar de que su poesía es nobiliaria, Manrique utiliza un lenguaje sencillo, muy cercano a lo coloquial (evita el uso de palabras del latín o de complejas construcciones eruditas). Además es revolucionario en una serie de elementos que no se habían utilizado con anterioridad: el uso del nombre de la amada, poner el foco en la forma de expresión más que en el contenido, diálogos entre el enamorado y el amor.Las poesías amorosas de Manrique retoman variados géneros de la poesía amorosa: las invenciones, los motes, las preguntas, las canciones y las burlas. Todos estos poemas eran típicos de las fiestas cortesanas en las que Manrique participaba; un ejemplo de ello son las invenciones, las cuales eran creaciones poéticas que iban acompañadas por imágenes. El tema amoroso estaba atado a la idea del amor cortés: un sentimiento confuso y contradictorio que no se puede describir; y el amante es concebido como el sujeto que tiene una entrega incondicional a una dama inaccesible y que devuelve siempre heridas ante los requerimientos de amor. La única forma de salir de la confusión y la enfermedad que causa el amor, será a través de la muerte la cual (en estos primeros poemas amorosos) es liberadora y redentora. Algunos de estos poemas se salen de los temas netamente corteses y añaden variedad genérica a la poesía de Manrique: las burlas, las preguntas o las invenciones; a veces tratan temas jocosos o de divertimento, y siguen las reglas de lo que se recitaba en las fiestas cortesanas.Conceptualmente, el amor está construido a partir de contraposiciones o antítesis que demuestran los efectos y causas del amor, los cuales se enumeran, se exponen y se explican. Para ello Manrique utiliza las dos formas poéticas más usadas en su época: el decir y la canción. Estas dos formas permiten no solo la condensación de un concepto amoroso doble, sino que permite los juegos de palabras, las contradicciones y los dobles sentidos. El amor, entonces es concebido como una prisión y a la vez como una liberación; como un mandato religioso y como una enfermedad, como una cura y como una herida. El uso de las metáforas es otro de los elementos que caracterizan la poesía amorosa de Manrique: el uso de juegos de palabras de las batallas, prisiones y los castillos, son comunes en este tipo de poesía amorosa. Contrario al concepto clásico del amor, en Manrique no se busca el disfrute, sino estar en un estado en el cual no se espera recompensa alguna y la quietud es la norma básica del estar enamorado (un amor que no se corresponde).Además de los poemas amorosos, Manrique compuso las Coplas a la muerte de mi padre, la obra por la que el poeta español es más conocido. Esta obra está conformada por 40 coplas que conforman la que sería la última obra del poeta. Se estructuran en tres momentos claramente diferenciados: la consideración de la muerte de manera abstracta, la muerte como acontecer histórico y la muerte particular del padre. Este movimiento no solo marca un fluir del tiempo, sino una progresión en la emocionalidad del autor, en la construcción del poema y en paso de lo abstracto a lo concreto. La primera parte está narrada desde una primera persona que da un sermón ejemplarizante sobre la muerte, y sobre el paso del tiempo y de la vida. Los consejos se pueden rastrear en la tradición cristiana y los cantos litúrgicos. La segunda parte está marcada por el elemento retórico del “ubi sunt?” y narra las muertes históricas de personajes conocidos. La tercera y última parte, está compuesta por dos momentos claros: el retrato del personaje y la escena dialogada con la muerte. En la primera parte Manrique exalta los valores de su padre en tres momentos de su vida (a los cuales hace referencias biográficas específicas) y, al hacerlo, muestra su inscripción en una organización feudal que está siendo amenazada por un nuevo orden capitalista. La segunda parte retoma la tradición del ars moriendi y crea una escena en la cual el padre dialoga con la muerte de manera amable y serena.Las coplas son una síntesis de la literatura tanatológica medieval (es a la vez un planto, hay personificación, diálogo fúnebre, danza macabra y ars moriendi). La forma en la que aparece la muerte es tranquila y amable, producto de los ars moriendi medievales, en los cuales se veía cómo el alma era salvada por Cristo y por los ángeles (de las garras de los demonios) y llevada al paraíso; así destierra el horror de lo macabro en el momento del tránsito. Entre todos estos elementos hay una serie de tópicos medievales que es posible señalar: el más importante el ubi sunt? En Manrique el ubi sunt? funciona en dos niveles contrapuestos pero iguales: como una pregunta que se repite (referida a lo constante) y al cambio constante en los nombres de los personajes nombrados (refiere a lo variable y lo mutable). La lista de personajes, están relacionadas con las danzas macabras las cuales hablaban de personajes históricos, alejados en el tiempo; Manrique hace un cambio y decide trabajar con personajes conocidos y cercanos. Después de la lista, Manrique incluye alusiones a lo sensitivo (olores, colores), lo que hace que todo cobre un sentido de proximidad, de inmediatez, de cercanía. Esto conlleva una reflexión no sobre lo que pasó, sino sobre lo que se va dejando.
El tema permanente del poema es la idea que el ser humano solo vive para morir, y que los sujetos no deben preocuparse por todo lo que han construido en su vida terrena, sino en la bondad prometida de la vida con Dios. De esa forma, la muerte aparece como el elemento que iguala y nivela la existencia de todos los seres humanos; es inevitable, absoluta e indiscutible. La muerte sirve como eje para hablar de temas clásicos de la cultura medieval como la vanidad del mundo, la fugacidad de la vida, el paso del tiempo, la presencia constante de la muerte (memento moris). Es importante la forma en que la fama se incluye como tema central en la obra; Manrique habla de tres vidas en la persona: la terrenal, la de la fama y la eterna; si bien la fama es prolongada, se ve como un bien que es caduco y que tampoco puede vencer a la muerte. Esto se subraya al momento en que retoma personajes históricos para señalar cómo todo lo que han construido se desvanece con el tiempo; contrario a esto la exaltación al padre se da por acciones que lo llevarán al cielo, y estas acciones están atadas a la muerte de los moros y al exterminio de los paganos. Termina el poema con una aceptación calmada de la muerte, con el momento mismo en que el cuerpo pierde el alma y queda la memoria, no como fama sino como consuelo.Etiquetas: Jorge Manrique, Medieval, Poesías | 0 comentarios | Enviar por correo electrónico Escribe un blog Compartir en X Compartir con Facebook |
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010.Autor: Catulo.Título: Poesías. – {S I a.C.} [Madrid: Alianza Editorial. 1988. 201 pp. (Incluye notas)]Catulo es el poeta latino más famoso del grupo que Cicerón llamó los “neotéricos”. Este grupo de poetas se caracterizaba por la composición de versos más cercanos a lo subjetivo, lo íntimo y lo cotidiano. Esta “nueva poesía” propia del siglo I a.C. tomó los elementos de una poesía griega de temas cotidianos como la bucólica, la didáctica, los himnos o la poesía de tema pastoril; este tipo de poesía estaba representada en las creaciones antiguas de Calímaco. El movimiento de los “neotéricos” se alejó intencionalmente de los grandes poemas épicos que narraban batallas e historias grandilocuentes; por el contrario, se interesó en las formas literarias menores y en el lenguaje popular. Algunas de sus principales características fueron el uso de referencias eruditas en sus obras, una preocupación por hacer obras acabadas y pulidas, buscar la originalidad en los temas y, quizá la más importante, el subjetivismo como herramienta narrativa.La poesía de Catulo es una de las pocas obras de estos poetas de las cuales se conservan apartes completos y no solo fragmentos. Catulo se preocupa por trabajar una estructura pulida, temáticamente en sus poemas defiende la poesía de ocasión y artística e implanta la forma de una “Elegía amorosa latina”. El tema de la obra de Catulo es principalmente erótico, en el cual se refiere a una realidad cotidiana y los sentimientos de pasión y obsesión. Si bien el lenguaje que utiliza Catulo para sus poesías es corriente o popular, la forma en la cual lo estructura en sus poemas es culta y docta. Otro de los elementos novedosos en la poesía de Catulo es la autoreferencialidad constante en sus creaciones. Catulo aparece constantemente dentro de sus poesías y los temas son claramente autobiográficos. Así, por medio de sus creaciones podemos saber de sus romances con Lesbia, con Juvencio y el odio que tiene hacia Gelio. La elegía autobiográfica es uno de los más importantes aportes de Catulo a la poesía latina.La poesía de Catulo ha sido dividida en tres partes. La primera parte consta de poesías cortas (1 a 60), las cuales manejan un tono ligero y simpático; con un lenguaje más cercano a lo popular y con un tema amoroso marcado. La segunda parte son las poesías largas (61 a 68), estas poesía manejan un lenguaje culto y elevado. Están construidas para celebrar ritos de unión y matrimonios, tratan temas mitológicos o están dirigidas como epístolas a amigos y conocidos. La tercera y última parte son los epigramas (69 a 116), poemas breves que tratan una sola idea y que tienen un tratamiento satírico o ingenioso. Algunos de estos epigramas están dirigidos a enemigos de Catulo o hacen referencia a eventos específicos en la vida de este. Para hacer un análisis más detallado de su trabajo se realizará un análisis de cada una de estas partes.I. Poesía corta: En los primeros sesenta poemas de Catulo (llamados “Carmen”) aparecen en primer plano los sentimientos del poeta y una subjetividad constante. Es en estos primeros poemas donde aparece uno de los personajes más representativos de la escritura de Catulo: Lesbia. Lesbia es en realidad una mujer que conoció Catulo llamada Clodia con la que tuvo una serie de amoríos y quien finalmente lo engañó y lo abandonó. El sobrenombre de Lesbia indica la admiración que tiene Catulo por Safo y la influencia de esta en su poesía. Alrededor de este tema amoroso aparecen subrayados las cualidades de la fidelidad y el amor. Si bien Lesbia es el personaje más importante de Catulo, los amoríos y odios con otros jóvenes aparecen referenciados: el de Juvencio, sus relaciones con Furio y Aurelio o Veranio y Fabulo. También en este primer apartado (como en el tercero) tiene preponderancia la invectiva (o la censura violenta hacia algo o alguien), la obscenidad y el insulto. El lenguaje plasmado en esta primera parte se acerca mucho al de la comedia y el folklore popular. La forma en la cual están armados algunos poemas breves de esta primera parte son la presentación de una escena, la amplificación de la misma, la presentación de los personajes y la actuación de ellos en esta escena; siempre de fondo se encuentra presente el sentimiento del poeta (ej.: N° 46).El tema de lo autobiográfico aparece en esta primera parte de manera novedosa. Diferente a un alejamiento de dos “yo” diferentes, en los cuales uno se adscribía a la presencia del autor y otro al “yo” poético que hablaba; en Catulo hay una superposición de las dos subjetividades. Esto hace que haya una conexión fuerte entre los temas tratados y la vida del poeta. (ej.: N° 8) [“Desgraciado Catulo, deja de hacer tonterías, /y lo que ves perdido, dalo por perdido”].Uno de los poemas más famosos de esta primera parte es el N° 51 “Flechazo”. Este poema es el primero en el que se referencia a Safo; es, básicamente, la transcripción de la poesía 31 de Safo; el cambio más significativo que introduce Catulo es cambiar el final. Mientras en el poema de Safo se continúa con la angustia del amor, en el de Catulo se previene en contra de la ociosidad en el amor. Con este poema no solo introduce Catulo el poema sáfico a Roma, sino que lo reubica al incluir un tema propiamente latino al final y seguir así imitando al modelo griego, actualizándolo al contexto latino. También en este apartado ver los poemas: 11, 16, 32 y 33.II. Poesías largas: El segundo apartado consta de ocho poemas largos los cuales tienen principalmente tema de uniones, matrimonios o temas míticos. En este segundo apartado, Catulo utiliza un lenguaje más cercano al de la épica; hace una serie de referencias patronímicas y a temas propios de la mitología. En estas poesías, Catulo defiende el matrimonio, la unión casta y el himeneo. La visión de Catulo de la mujer, contrario a los poemas de la primera parte, es el de una mujer casta, lista para servir a su marido, que hace los deberes de la casa y el hogar. Mientras para la mujer el matrimonio es la esperanza de una mejor vida, para el hombre aparece como el momento de la renuncia a los placeres y la vida alegre. En muchas de estos poemas es posible ver cómo Catulo va describiendo cada uno de los pasos que se siguen en una boda, desde la preparación de los novios hasta la entrada a la cama nupcial del himeneo. Sorprende también la férrea defensa de la virginidad de las mujeres como el bien más preciado que una novia puede tener.Además de esta temática, Catulo recurre a los mitos como ejemplo y camino a seguir por los novios o por los ciudadanos. Este es el caso del extenso poema “Las bodas de Tetis y Peleo”; de la misma manera, Catulo usa figuras míticas para la escritura de poemas amorosos, es el caso de “La cabellera de Berenice”, en la cual toma la imagen de Berenice para exaltar las cualidades de la amada. Finalmente hay que rescatar tres poemas epistolares en los cuales se comunica con sus amigos Atlio, Hortensio y Manlio; en los cuales muestra cómo algunos le pedían la escritura de poemas o a los cuales quiere elogiar para que su nombre perdure por los siglos (uno de ellos, gracias a que le prestó una casa donde tener amoríos con Lesbia).III. Epigramas. Los temas y el lenguaje de los epigramas son similares a los de los poemas cortos de la primera parte. En esta tercera parte, los epigramas se caracterizan por tener un lenguaje mucho más conciso y preciso. Están construidos a partir de la tradición satírica itálica y son mucho más fuertes y directos que los poemas cortos. En estos poemas el tema de Lesbia reaparece pero esta vez sin las alegrías del amor o los dolores del engaño, sino desde el odio hiriente de quien no ha podido olvidar al ser amado. Si bien estos epigramas son cortos y directos, su estructura es compleja y muy bien armada. Por lo general, el poema está armado con un planteamiento (que puede ser corto o extenso), el cual se remata de manera mordaz. En estos epigramas sobresalen las críticas a personajes como Galio (con quien le engañó Lesbia), a quien acusa de incestuoso, de mal olor y con enfermedades físicas y mentales. Estos últimos textos tienen un lenguaje popular y directo. Temas como lo autobiográfico, lo sexual, los insultos y la infidelidad son recurrentes.
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