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  1. 016. Autor: Anónimo
    Título: Beowulf. – {s. VIII} [Bogotá: Editorial Norma - Cara y Cruz, 1998. 182 pp]. {Incluye estudio crítico de J.R.R. Tolkien}
    La leyenda Beowulf es la epopeya más antigua de los pueblos germánicos, la gran epopeya del norte de Europa; escrito originalmente en inglés antiguo (Old English), muestra el alma de los pueblos de la Inglaterra germánica. Su composición está atada a las tradiciones orales de todos los pueblos anglosajones que se remontan al siglo VII, aunque su manuscrito es ya del siglo XI. Es un poema de 3.182 versos, en el cual se puede ver la conjugación de dos formas de pensar que estaban presente en Inglaterra: la cristiana y la pagana. Si bien es la obra central del pueblo inglés, refiere a hechos ocurridos en Escandinavia. Muestra una cosmogonía en la cual la presencia de la muerte es constante y la vida se ve como el único momento que se puede asir. Por otro lado es claro en los personajes la idea de cómo el sujeto se relaciona con la naturaleza, en donde el humano aparece como insignificante y pequeño al lado de la inmensidad del tiempo y del universo. Así el héroe de Beowulf obtiene su heroicidad de la complementación de estos dos pensamientos: la vida como único valor (y la voluntad como herramienta) en un mundo siempre desconocido e inmenso. La lealtad, además de a un rey, es la lealtad a uno mismo; de ahí proviene la ética y el honor de toda persona.
    La inclusión de elementos monstruosos dentro del texto será uno de los más importantes aportes de la obra. Estos monstruos, más que referirse a elementos de lo fantástico, están reforzando el punto de confluencia de dos mundos: el pagano y el cristiano, en un solo mal común. Los monstruos de Beowulf, más que referirse a animales deformados, están señalando atributos espirituales que los transforma en símbolos. Así la monstruosidad es que se reniega de Dios, aborrecen los hombres, y encarnan el mal. De este modo, la lucha en contra de estos monstruos es también de carácter alegórico: hacen referencia a la pasión de cristo, o a otros elementos de la cristiandad. Por la aparición de este tipo de temas, se ha pensado que quien redactó al final el texto fue un monje que añade elementos de la cristiandad a las leyendas nórdicas (combinación históricamente anacrónica).
    Contrario a otros poemas épicos, en Beowulf no hay una referencia a una cosmogonía específica o a un comienzo universal. Además de esta cosmogonía Beowulf muestra un orden social en el cual los clanes familiares se construyen alrededor de un líder que tiene como característica la bondad y la fortaleza. El honor al rey en la batalla es una de las bases de la sociedad escandinava y se conforma como un eje alrededor del cual se construye el protagonista. El protagonista del poema es Beowulf, quien se muestra como un héroe arrogante, pero con la posibilidad de la muerte siempre presente en sus actos. Hay un tipo de heroicidad que se asemeja lejanamente al caballero, pero que tiene una ideología diferente: su muerte no se da por la salvación del alma, sino por el desprecio a la vida. Sus hazañas tiene diferentes motivaciones y responden al papel del héroe en la comunidad; cada vez más complejo, lo cual está representado por las armas que utiliza: su primera salida es motivada por la fama (no necesita armas), el segundo es por lealtad al rey (usa un arma que encuentra en la cueva) y el tercero es por destino personal (fabrica unas armas especiales).
    Formalmente es un texto que deja ver su origen oral, no solo por las repeticiones que se pueden leer de algunas batallas o enfrentamientos (literales), sino por las historias intercaladas de otras batallas que se insertan de manera fragmentaria en la epopeya. Las acciones, a pesar de ser el centro narrativo, se narran de manera corta en pocas líneas. Argumentalmente, hay dos momentos claramente diferenciados en la obra: Un primer momento en el que Beowulf es joven y lucha por su honor; y un segundo momento en que es un viejo rey y lucha por salvar a su gente. Narrativamente hay también dos momentos: uno en el que se narran las hazañas de Beowulf (ambiente danés) y otro en el que se hace un recuento (casi a manera de crónica) de las batallas entre gautas y suecos (ambiente gauta). El texto cumple así la función de dar fama a los héroes (hazañas que se cantan), señalar la cobardía como el peor de los comportamientos, y mostrar la relación entre el hombre, su comunidad y su entorno natural.
    Argumento: La obra se puede dividir en cuatro momentos clave: Grendel, la madre de Grendel, el regreso de Beowulf y el dragón.
    [Grendel]: La obra se inicia con la genealogía de Hródgar; así, en lugar de iniciar con una genealogía cosmogónica, la obra inicia con un espacio cerrado, que es el que conforma la sociedad escandinava: el grupo familiar. Así mismo se cuenta cómo se construyó el castillo en el cual el rey Hródgar hace su mandato: Hérot. En el castillo se celebran fiestas con cantos cristianos, lo cual enfurece al monstruo Grendel, quien ataca el castillo durante más de doce años. El temor del ataque lleva a que los daneses ya no duerman en el castillo. El héroe Beowulf, al enterarse de esto, decide presentarse ante el rey y ofrece su habilidad para matar al monstruo. El rey Hródgar recibe al héroe y sus hombres; se narran las hazañas reales, que se contraponen a las mentiras dichas por Únfred quien tiene envidia de Beowulf. Después de la recepción todos salen del palacio, excepto por los gautas que se quedan a dormir esperando a Grendel. En la noche, el monstruo ataca y mata a uno de los hombres de Beowulf. El héroe enfrenta al monstruo solo con sus manos, y logra arrancarle un brazo; ante lo cual Grendel huye despavorido. El rey Hródgar agradece a Beowulf y pone en el salón principal el brazo arrancado del monstruo, le da regalos, lo recibe como hijo y la reina lo alaba y le agradece. Después de la celebración, en dos momentos, se intercalan dos historias épicas cantadas por los bardos: la de Sigmund y el dragón; y la de Finn; ambas con la idea de hacer un paralelo entre los héroes épicos y Beowulf.
    [La madre de Grendel] En la segunda parte aparece la madre de Grendel (sin nombre) que venga lo que le hicieron a su hijo. Por ello entra a Únfered, mata a un hombre de Hródgar y recupera el brazo de su hijo. De nuevo aparece Beowulf como héroe que salvará a Únfered a cambio de una paga sustanciosa. Beowulf reúne sus hombres y se dirige al pantano donde vive la madre de Grendel; entra por unas cuevas acuáticas subterráneas a la casa de los monstruos, en donde mata a la madre de Grendel con una espada que ha encontrado en el camino; de la misma forma mata a Grendel y le corta la cabeza. Quienes esperan al pie de la laguna ven la sangre y creen que Beowulf ha muerto, unos se van (daneses) otros se quedan (gautas). Beowulf sale triunfante con la cabeza de Grendel en la mano, la cual la ofrece como tributo a Hródgar. Esta parte se termina con la celebración, los consejos de Hródgar a Beowulf (que aproveche la fuerza de la juventud) y el pacto de los pueblos daneses y gautas.
    [El regreso de Beowulf] Es un pequeño interregno en el cual se narra el regreso del héroe a tierras gautas y a mostrar obediencia a su rey Hylag. Se cuenta de nuevo todo lo que ha ocurrido en el libro, se intercala una historia épica antigua, se intercambian regalos y se narra la nueva confrontación entre daneses y heobardos.
    [El dragón] Pasan cincuenta años, los reyes gautas han muerto en batalla y Beowulf es el nuevo monarca. Cuando ya el rey es anciano, un hombre roba una copa del tesoro del dragón para ofrecérsela a su rey. El dragón, símbolo de avaricia, se enfurece y decide atacar un pueblo gauta (el pueblo del ladrón) y el castillo de Beowulf. A pesar de su vejez (y con la copa que ha llegado hasta él), el héroe decide enfrentar a dragón y, para ello, manda a construir un escudo resistente al fuego. Beowulf recluta a sus mejores hombres y va a la cueva a luchar contra el dragón, solo. En el combate ambos se hieren (solo uno de sus hombres los ayuda: Wíglaf). Beowulf mata al dragón y agoniza por la pelea, le pide a Wíglaf que lo lleve a ver el tesoro del dragón. Hay unas palabras finales de Beowulf en las cuales él da instrucciones sobre su entierro, y habla sobre el honor; después de ver el tesoro del dragón, muere. Wíglaf recrimina y destierra a los hombres que no ayudaron a Beowulf, y hay un discurso sobre el honor y el deber para con el rey. El poema finaliza con el entierro de Beowulf, que se hace con una pira funeraria que tiene el tesoro del dragón; y el temor de las guerras por venir. Durante esta parte, se intercalan al menos tres historias en las cuales se narran las diferentes guerras que se dan entre gautas y suecos; y termina con un duelo por la muerte de Beowulf y la idea que nuevos pueblos (frisos, francos) los atacarán en el futuro, a causa de la muerte de su rey.
    Personajes:
    -        Beowulf: héroe de los Gautas (Wedras); pueblo al norte de los daneses, hijo de Ekto.
    -        Hródgar: rey de los daneses, hijo de Sklyd. Su pueblo es atacado por Gréndel.
    -        Gréndel: monstruo maldito, hijo de Caín. Beowulf lo mata sin necesidad de armas.
    -        Únferd: guerrero de Hródgar, es la contraposición de Beowulf.
    -        Hylag: rey de los Gautas cuando Beowulf retorna de tierras danesas.
    -        Wíglaf: vasallo que ayuda a matar a Beowulf el dragón.

    -        Hérot: el palacio de los daneses, donde reinaba el rey Hródgar, estaba construido en madera. 

  2. 031. Autor: Fernando de Rojas.
    Título: La Celestina. – {1499} [Madrid: Club del libro, 1998. 251 pp]. {Incluye prólogo}
    Después de El Quijote, La Celestina (cuyo nombre original es “Tragicomedia de Calixto y Melibea”) es la obra más importante de la literatura española. Es una novela dialogada que inicialmente se pensó como comedia, pero que por su final trágico, posteriormente se denominó “tragicomedia”. Esto hace que la obra goce de una mixtura genérica que no la enmarca en los estándares de un drama, una novela, una tragedia ni una comedia; es más, no fue escrita para ser representada, sino para ser leída en voz alta con tonos y gesticulaciones. Es una obra pensada en un lenguaje popular, con gran cantidad de dichos, sentencias y juegos de palabras; tiene una contribución al desarrollo de la literatura realista. Tiene referencias a obras como las de Ovidio, las de Plauto y de Terencio; y a las comedias populares de Italia y todas las comedias humanistas del medioevo. La primera versión de esta obra fue escrita en 1499 y la última edición es de 1514, lo que muestra que ya hay un trabajo de corrección y de lectura de obras literarias (se añaden elementos como prólogos). Para la crítica, el primer auto fue escrito por alguien diferente a Rojas, quien complementaría este auto con 20 más.
    Desde la crítica, esta obra ha sido considerada desde dos puntos de vista: uno que recalca el tono moralizante y religioso en el cual los pecados son castigados (pero pueden ser salvados a partir del sacrificio y la oración) y otro que considera la obra como parte del renacimiento humanista y que señala el tono pagano de personajes como Celestina. Estas dos visiones se vieron desde la época en la que fue escrita la obra (a la cual se le criticó su tono amoral), y se mantiene hasta la actualidad (incluso Cervantes entró en este debate). La defensa de la obra como renacentista se ve desde el punto de vista de la lucha del hombre contra las fuerzas superiores que lo obligan y lo guían; la defensa de lo moralizante, se relaciona con el restablecimiento del orden social y de honra a causa de la muerte de todos los personajes, en especial de Celestina.
    El tema de La Celestina es el del amor y la seducción, la cual se puede dar por diferentes medios. Se puede relacionar con El libro del buen amor dado que en esta obra se recalcan los dos lados del amor: el del amor como enfermedad, y el del amor como bien religioso. Tanto el tema como el uso de los diálogos fueron retomados de la comedia romana, la cual se retomó en España a finales del siglo XV. Por el lado de la forma, los diálogos fueron utilizados siempre como instrumentos de enseñanza a partir de contrapuntos argumentales, siempre al final había una enseñanza o una moraleja; por ello, La Celestina es novedosa: incluye el diálogo para narrar eventos, lo cual tuvo mucha influencia en autores posteriores como Cervantes o Lope de Vega. Además, el diálogo fue usado por el autor para desarrollar los problemas internos de los personajes (que se presentaban con cada nueva acción) y construir así la psique propia de cada uno de ellos; esta característica particular del uso de los diálogos fue retomada por el autor de Petrarca, quien innovó en esta particularidad. La Celstina está conformada por diálogos, pero con una trama compleja que se acerca a la novela, los únicos diálogos extensos eran los de los debates dialogados. Hasta el momento en que se publica La Celestina, no se conocían libros en los cuales se desarrollara de manera tan extensa una trama a partir de diálogos.
    La parodia es uno de los elementos más importantes en la obra. La parodia se produce al momento en que se toman ciertos tipos de personajes propios de otras artes y se los ridiculiza con acciones, palabras y físicos de las obras que se habían trabajado anteriormente en el medioevo. Uno de los casos más claros es el de Calixto, quien es un caballero cortés-parodiado (él quiere ser el Tristán de Isolda): Calixto intenta seguir una serie de mandatos e ideas de la literatura cortesana, pero todo esto se convierte en burla para los sirvientes e incluso para Melibea (al inicio). Se ve cómo se relaciona con la novela realista (y El Quijote) cuando hay ideales de caballería (falsos) que se enfrentan a una realidad con ladrones, prostituta y celestina (el mundo es corrupto en contraposición al interior de las casas desde donde sale el idealismo). La parodia se hace al exagerar las características del amor cortés (como en el caso del cordón) y crean la comedia, lo gracioso; eso se da incluso en la muerte de Calixto quien se cae de una escalera por realizar el único acto valeroso de toda la obra.
    Los temas que más van a estar presentes en el trascurso de la obra son la muerte y las mujeres. En el primero de estos temas es posible ver que los personajes se refieren a la muerte a partir, no de las ideas místicas de la religión, sino desde el desgaste continuo, la entropía; el tiempo es un transcurrir si finalidad. Así la muerte aparece de manera repentina y dando una conciencia de la futilidad del vivir; muestra cómo las supuestas direcciones y finalidades de cada uno de los personajes, en realidad no son suficientemente fuertes; se racionalizan las acciones y, al hacerlo, se señalan como absurdas. Rojas es el primero en proponer la idea de vivir en un mundo sin sentido, base de la novela moderna. Lo más importante de esta novela tienen que ver con la tensión entre un mundo que no se corresponde con los ideales del sujeto; esto hace que el hombre se sienta solo y abandonado. Por el lado de las mujeres, el centro está en Celestina, quien al inicio se presenta como solo la alcahueta, pero con el tiempo muestra cómo dirige los destinos de todos los personajes. Las mujeres son atacadas como sujetos débiles, que engañan, que nunca han tenido una función buena en la historia de la humanidad. Para ello se utilizan filósofos, pensadores y literatura que lo confirma. Esta visión es muy fuerte en el primer auto (de autor desconocido) y menos en los siguientes (de Rojas); en los cuales Celestina se convierte en alguien que se puede admirar. El caso de Melibea, por ejemplo, es el de una mujer que oculta sus deseos por una serie de preceptos sociales del amor cortés, los cuales le son exigidos por la sociedad. Así el tema de la mujer lleva al tema de lo ilusorio de las convenciones sociales y la apariencia del mundo (Lope); Calixto se enamora de un ideal y es idealista; Melibea quiere a Calixto pero no lo puede decir; etc.
    Los elementos formales más importantes son el uso constante de los diálogos dobles (siempre se habla entre dientes, cambiando el sentido de las palabras); concluir con reflexiones, citas o sentencias filosóficas. Hay larguísimas reflexiones en la cuales se muestra cómo la sociedad del momento es doble e hipócrita: hay un seguimiento al amor cortés, pero todo está armado sobre la corrupción y la falsedad. Se incluyen también monólogos en los cuales cada uno de los personajes reflexiona y da su punto de vista sobre una situación en particular; esto refuerza la pluralidad de voces. Son muy particulares los lamentos finales de Pleberio, en los cuales se ve una mirada nihilista del mundo, no es moralizante ni pedagógica, sino que se queja del mundo en general, del destino, de la función de la vida, del amor, e imagina un mundo en el cual ya no existe ningún orden y que está a la deriva; ante esto, no hay salvación.
    Argumento: La Celestina consta de 21 actos y varios prólogos, epígrafes, y paratextos en general.
    (Prólogos): Al igual que ocurre con Conde Lucanor, el libro se inicia con la descripción de la intención de la obra; así, Rojas la presenta como ejemplarizante (busca reprender a los enamorados y advertir sobre los malos sirvientes). Otro de los temas tiene que ver con la autoría: Rojas explica que el primer auto no es suyo y que él solo la complementó. Hace una serie de anotaciones sobre el género de la obra, los errores de escritura, y las cosas que se han añadido o quitado.
    [Autos 1-3] Calixto ve a Melibea y se enamora locamente, Melibea lo rechaza. Por consejo de Sempronio, acude a Celestina para que lo ayude. En casa de Celestina vive Elicia, de quien está enamorado Sempronio y a quien engaña con muchos amantes. Después de una transacción monetaria Celestina inicia la ayuda a Calixto. Hay diálogos entre los dos criados de Calixto: Sempronio y Parmeno; uno confía en Celestina el otro no. Celestina ofrece una oración a Plutón pidiendo su ayuda.
    [Autos 4-6] Inicia la táctica de Celestina. Acude a casa de Melibea y convence a la madre Alisa, al padre Pleberio y a la criada Lucrecia; de que va a vender hilos. Pide a Melibea una palabra para un enfermo: Calixto. Melibea insulta a Celestina pero ella le dice que es para un dolor de muelas; Melibea cede y le da un cordón a Celestina. Celestina va con las buenas noticias a Calixto; en todo este tiempo hay una lucha entre Sempronio y Parmeno, uno defendiendo a Celestina, otro desconfiando y buscando apoyar a su amo.
    [Autos 7-9] Se inicia con la conversión de Parmeno a favor de Celestina y Sempronio, la cual se da por gracias a que Celestina logra unir por una noche a Parmeno con su amada Areúsa; además por el recuerdo de la madre de Parmeno (Claudina) la cual también tuvo el mismo oficio que Celestina. Parmeno cambia y cae en el comportamiento del enamorado (pero no loco como Calixto). Hay escenas cómicas costumbristas en cenas y charlas, entre los sirvientes y sus amantes.
    [Autos 10-12] Celestina acude a casa de Melibea porque supuestamente sufre desmayos; al llegar Melibea le confirma que está enamorada de Calisto. Celestina le dice que sufre de un amor dulce y que le ayudará a curarse de ese mal; Melibea le dice que hará lo que sea para curarse. Se concuerda una cita en la noche, en la cual Calixto y Melibea hablarán por el portón. Calixto paga a Celestina el favor realizado con una cadena de oro. Se da la cita entre los dos amantes donde se produce el famoso diálogo, ante el peligro del encuentro (hay ruidos, los padres se despiertan), concretan otra cita para el día siguiente. Al volver Sempronio y Pármeno piden su parte del pago (la cadena), Celestina los intenta embaucar. En esta disputa, los dos sirvientes matan a Celestina y huyen.
    [Auto 13-15] Anuncian a Calixto la ejecución de Sempronio y Pármeno por haber matado a Celestina, es el único momento en que el protagonista pone algo por encima de sus deseos por Melibea: estar en los zapatos de sus sirvientes, dado que ha perdido su honra. Con otros dos criados (Sosias y Tristán) se prepara para ir a su encuentro de la noche con Melibea. El encuentro se produce y Melibea pierde la virginidad, le exige a Calixto que regrese siempre dado que ahora es suya. Areusa y Elicia traman la muerte de Calixto y Melibea por ser la causa de la muerte de los otros tres. Quien se encargará de asesinar es Centurio.
    [Auto 16-18] Los padres de Melibea empiezan a pensar en el matrimonio de su hija. Elicia convence (seduce y engaña) a Sosia para que le cuente cuándo se verán los dos amantes; Sosia le comenta que se verán esa misma noche. Elicia, Areusa y Centurio, deciden la muerte de Calisto.
    [Autos 19-21] Mientras Calisto está con Melibea, los criados escuchan ruidos de una pelea. Calixto sale al balcón y busca la causa de los ruidos, al no poderse mantener estable en la escalera cae y muere. Los dos criados se llevan el cadáver de Calixto. Melibea cae enferma del corazón, por lo que su padre va a buscar unos músicos; al llegar ve cómo Melibea está en una torre desde la cual se lanza para morir. Los padres sufren la pérdida de su hija y se quejan de una fortuna variable, de lo inevitable de la muerte y de la sinrazón del mundo.
    Personajes:
    Calixto (enamorado de) Melibea: los dos protagonistas de la obra.
    Pármeno (enamorado de) Areusa: Al inicio está contra Celestina, su madre (Claudina) también fue bruja.
    Sempronio (enamorado de) Elicia: Sirviente fiel de Celestina, es engañado por su amada.
    Celestina: Protagonista real. Creadora de un tipo.
    Pleberio y Alisa: Padres de Melibea.
    Lucrecia: Criada de Melibea, todo el tiempo se lamenta por lo que le ocurre a su ama.



  3. 027. Autor: Don Juan Manuel.
    Título: El Conde Lucanor. – {1335} [Madrid: Club del libro, 1998. 244 pp]. {Incluye nota introductoria}
    Al igual que obras como Las mil y una noches, Calila y Dimna o posteriormente El Decamerón, este libro, redactado por Don Juan Manuel (hijo de infante y sobrino de Alfonso X, El Sabio), es una colección de cuentos edificantes y didácticos. Claramente este libro forma parte de la serie de libros que, partiendo de la tradición de los apólogos orientales, la didáctica y los catecismos; busca educar a partir de una serie de historias cortas las cuales tienen siempre una moraleja o una enseñanza. Esta moraleja, lejos de entrar al acervo popular (cosa que hizo), está escrita para los dirigentes y para los señores, de tal forma que este libro se convierte en una norma de cómo educar, dirigir, tomar decisiones y hacer política. De este libro se conservan varias ediciones, pero el libro es fechado como escrito en 1335. La posición del autor, la pulida prosa y la forma en la cual este tipo de historias servían para insertarlas como formas de enseñanza para nobles y de pedagogía para el cristianismo; hizo que este libro tuviera gran influencia en la política española de su época (en parte es notoria también la estructura de enseñanza de un libro como El libro de la orden de caballería de Ramón Llull). El autor intentó con esta obra resumir en un libro todo el saber de su época; por ello tomó elementos de los cuentos populares, de las historias de oriente, de las leyendas caballerescas y de la historia de España (o Francia); y las tradujo a un pensamiento lógico-religioso más cercano a las propuestas de la lógica aristotélica que al misticismo religioso.
    Uno de los grandes aportes de este libro a la literatura mundial es que es el primer libro de cuentos escrito originalmente en Europa (aún antes que el Decamerón); además es el primer libro original escrito en castellano: si bien los ejemplos (cuentos) no son originales (sino que forman parte de diferentes tradiciones) el autor los reelabora con una prosa cuidada (se preocupa en el prólogo que no modifiquen su escritura), con transformaciones en su propuesta (cambia casi siempre los animales por personas del común), con la inserción de historias personales (algunas son sacadas de las experiencias del autor) y con la búsqueda de un estilo propio (que sea acorde con el lenguaje popular y la practicidad de sus enseñanzas). La obra se estructura a partir de una mezcla de Calila y Dimna (que el mismo Alfonso X hizo traducir en 1251) y los ejemplos moralizadores de los dominicos. Así hay una historia narrativa en la cual se enmarcan todos los cuentos: un señor llamado Conde Lucanor y su consejero Patronio. Así cada uno de los ejemplos (cuentos) inicia con una conversación entre Lucanor y Patronio, en la cual el conde le hace una pregunta a su consejero. El consejo de Patronio se ejemplifica con un cuento, el cual termina con un consejo específico de Patronio, la aceptación por parte del conde para que sea incluido en su libro y una moraleja final la cual se resume en pocos versos.
    Este libro se escribió en una época en la cual el poder de la burguesía estaba creciendo y presenta un enfrentamiento entre la burguesía y una nobleza que estaba cuidando sus valores feudales. En ese punto, Juan Manuel habla desde una nobleza en decadencia que intenta retomar los valores nobles en el pueblo, para que las barreras sociales sigan siendo imposibles de atravesar. Para esto utiliza los “exemplum”, los cuales tienen: anécdota narrativa, una máxima moralizante y la aplicación de esa máxima en el mundo real; así la estructura de los ejemplos se replica en todo el libro con estos mismos tres componentes.
    El tema principal del libro es contar historias para que sean del provecho del lector para guardar la honra, las haciendas y el alma. En este sentido, la obra se enmarca claramente en lo didáctico y en los libros que describían normatividades en el período medieval; por ello en esta obra constantemente se elogian las virtudes propias de la religión y se censuran los vicios que ya habían señalado antes autores como Llull. En los prólogos indica el carácter didáctico de su obra, las formas que utilizará para que se entienda mejor lo que escribe; de la misma forma, señala los problemas de autoría del texto dado que se asegura que es él mismo quien ha escrito el libro. Si bien hay una estructura que se repite, por momentos hay reflexiones de Patronio sobre la mejor forma de gobernar, lo que hace de estos textos un poco más extensos. Todos los cuentos, aún los fantásticos o las fábulas (que son pocos), tienen un componente cercano con lo real, dado que hay un ancla de realidad en el marco narrativo de Lucanor y Patronio que nunca se abandona. Los dos personajes centrales tienen personalidades contrapuestas: Lucanor es un joven sentimental e instintivo, Petronio es anciano, calmado, sabio y reflexivo.
    Hay tres lectores posibles del libro Conde Lucanor: primero los no letrados (nombrado en el prólogo), razón por la cual hay un lenguaje sencillo; segundo don Jaime, que ha leído el libro y le pide al autor que haga cosas más complejas; tercero los letrados que puedan descifrar las sentencias más complejas. Hay también tres niveles de lenguaje: uno sencillo de los ejemplos, uno retórico y complejo de las sentencias y uno directo el de las doctrinas. Para terminar las triadas, hay tres funciones: enseñar deleitando, interpretar apropiadamente, puesta en práctica de las enseñanzas; todo esto acorde con las tres divisiones grandes del libro. En esta complejidad del lenguaje, se puede ver el propósito del autor: preparar al lector desde lo más sencillo para que pueda comprender la complejidad de las doctrinas finales; el reto del acertijo funciona como filtro de lector y como herramienta pedagógica de las doctrinas finales. Así, el marco de composición narrativo no es sólo como en Calila el de dar unión al relato, sino que explica la función del texto y la forma en que está construido: no solo es una compilación de ejemplo, sino que se arma como un propósito completo. Aun así, cada cuento es cerrado, no tiene cuentos dentro de cuentos como en Calila y Dimna.
    Argumento: El libro de Don Juan Manuel se divide en dos prólogos y cinco partes. La primera parte es la más extensa y es la que contiene todos los “ejemplos” (cuentos) que son las tres cuartas partes del libro. Las otras cuatro partes son compilaciones de sentencias que van de las más sencillas a las más complejas.
    (Prólogos) La edición leída consta de dos prólogos. En el primer prólogo se habla de las funciones que se deben encontrar en esta obra: las cuales son cuidar de la honra, las haciendas y el alma de los hombres. Se señala la semejanza entre estas obras y lo que ocurre en la vida práctica. Uno de los temas más interesantes de este prólogo inicial es que se empieza señalando los posibles errores de los copistas (en la transcripción) y se solicita consulten los originales para que noten que no hay fallas en ellos. Pero que si los errores son de la forma en que escribe, se pide que el lector entienda que su intención era escribir obras para el que no fuera “ni muy letrado, ni muy sabio”, por ello escribe la obra en castellano. El segundo prólogo, en primera persona, señala las diferencias y similitudes entre los hombres. Una de las semejanzas es aprender a partir del gusto; a partir de ahí marca las dos funciones del texto: una estética (hacerlo bello y agradable) y una función didáctica (que sea útil): recibir agrado de lo que hace provecho. Al final presenta a sus dos personajes: Petronio y Lucanor.
    (Primera parte: los ejemplos) Son cincuenta ejemplos, los cuales son cuentos cortos, algunos más conocidos que otros. Todos tienen la misma estructura que se planteó en la página anterior: narrador que presenta los personajes; diálogo en el que Lucanor le cuenta a Patronio una duda y le pide consejo; primer consejo de Patronio, y ejemplo de ese consejo con una historia; ratificación del consejo; el Conde está de acuerdo, marca el cuento para que vaya en su libro; moraleja final en verso (a manera de sentencia).
    Algunos de los ejemplos más conocidos y retomados en otros libros son: (E1): Un hombre le quiere regalar sus tierras a un amigo, pero es una prueba para probar su codicia. (E5): Historia de Esopo del cuervo y la zorra. Censura la vanidad. (E7): Historia de la lechera. Censura la codicia. (E11): Las artes de la magia hacen creer a un aprendiz de mago que el tiempo pasa, pero es falso. (E50): Historia de Saladín y cómo aprendió el significado de la vergüenza después de hacer una propuesta indecente a una mujer casada.
    (Partes dos a cuatro: los proverbios o sentencias) Estos tres libros están compuestos de sentencias que Patronio da a Lucanor. Después de presentarse al lector (de nuevo, en un movimiento de autoría) explica que el libro anterior se da por ejemplos, queriendo expresar las enseñanzas fácilmente, pero que en este (por consejo de su amigo Jaime) explicará todo de manera más oscura. Reinicia los diálogos entre Lucanor y Patronio, esta vez, solo habla Patronio quien da una serie de sentencias al conde. En el libro III la introducción la hace Patronio, para decir que en este libro todo será más oscuro aún. En el cuatro libro se insiste en cómo aumenta la oscuridad de tal forma que las sentencias se convierten en acertijos. II: 100 proverbios – III: 50 proverbios – IV: 30 proverbios. Temas de estos libros: dicotomía entre apariencia y realidad, elegir bien las compañías, confiar en la razón, elegir buenos amigos, no ser excesivo, etc.

    (Quinta parte: la doctrina) En esta última parte, Patronio inicia explicando cómo ha hablado de ejemplos y sentencias y ahora hará algo diferente. Se centra en explicar las doctrinas de la religión centrándose en los sacramentos como el hilo conductor de toda esta parte. Utiliza en esta parte la razón argumentada como forma de explicación de las formas en que se debe comportar todo humano para salvar su alma (se centra en explicar que este apartado se centra en lo espiritual). Hay elementos de metatexto (habla del ejemplo XL, el cual no cuenta de nuevo pero que el lector puede buscar), de autoreferencialidad (nombran otro libro del autor), y de su papel como personajes que están escribiendo un libro.

  4. 026. Autor: Juan Ruiz Arcipreste de Hita.
    Título: Libro del buen amor. – {1330} [Madrid: Espasa Calpe, 2008. 434 pp]. {Incluye introducción completa, notas y glosario}
    El libro de buen amor se escribió en la primera mitad del siglo XIV, momento de grandes guerras, enfermedades, enfrentamientos y movilidad política. Todo este contexto hizo que las ciudades se convirtieran en espacios más seguros y se empezó a consolidar lo urbano como un lugar social importante. El libro de Juan Ruiz, muestra cómo este cambio produjo una serie de transformaciones para las cuales el sistema feudal no estaba preparado. Para entender la lectura que se puede hacer de El libro del buen amor, es necesario ver que se enmarca en una sociedad del bajo medioevo que finaliza. En esta sociedad, la ciudad empieza a convertirse en el centro económico, social y político. La edad media de esta época se dividía en tres estamentos claros: los clérigos, los caballeros y los labradores; este orden, que era dictaminado por dios, se empezó a ver trucado debido a la aparición del comercio, el dinero y el trabajo de las ciudades. Si bien en un orden feudal clásico era claro quién era el dueño de las tierras (el señor), con la aparición de una nobleza que reclamaba para sí posesiones de dinero y derechos de sangre; el orden social se trastornó. De esta movilidad social se produjo una tensión entre el poder del papa y el de la monarquía (el rey). Se produjeron en esta época una serie de transformaciones normativas que dieron como resultado el fortalecimiento de la nobleza como grupo social poderoso y la normativización de la vida privada de los clérigos.
    Así, la iglesia tuvo una serie de cambios tanto para los clérigos (de los cuales Juan Ruiz formaba parte), como para los fieles y seguidores. Se fomentó la educación de los sacerdotes, se buscó una homogenización de los deberes y derechos, se instauró la confesión obligatoria una vez al mes, se decretó el celibato y se prohibieron las prácticas de concubinato y convivencia para los clérigos. Además se implantaron órdenes mendicantes urbanas, las cuales iniciaron el proceso de la mendicidad como forma de contrición por los pecados. Todo esto se hizo para que los sacerdotes se pudieran controlar bajo las ideas de la iglesia romana y no de las normas de la monarquía. Estos cambios obligaron a la escritura de catecismos, de normas y de textos didácticos para que los clérigos aprendieran sus nuevos deberes como miembros de la iglesia. Así, fue obligación de los sacerdotes que eran letrados o alfabetos, escribir catecismos o textos didácticos que enseñaran las obligaciones de los clérigos; en este grupo se inscribe El libro del buen amor. El arcipreste, como funcionario religioso, tenía por obligación servir de lao de unión entre los altos mandos de la iglesia y los curas de las parroquias; por esto se piensa que este libro tenía como público objetivo a los sacerdotes de bajos escalafones de la iglesia católica. Aunque también se entiende este libro a partir de una exhortación a las mujeres (y en especial al público urbano) que juzgue y vea como inapropiado el acostarse con clérigos, dado que los catecismos no estaban armados para castigar a los clérigos por amancebarse, sino en persuadir y castigar a las mujeres de que lo hicieran.
    No se sabe mucho del autor, más que lo que dice el libro. De todas formas, muchas de las cosas narradas en este libro no se pueden interpretar como autobiográficas, dado que es claramente una compilación de otros textos (ovidianos, etc.), los cuales están unidos por una voz aparentemente autobiográfica. La única acción de la voz narrativa es buscar compañía femenina, poco se habla de las acciones religiosas; es así que en su carácter didáctico, el libro se lee como un llamado de atención al público en general, sobre los peligros de la carne: sus temas principales son el concubinato y la didáctica del catecismo.
    Si es posible encontrar una función para El libro del buen amor, es claro que es la de enseñar, por medio de historias, normas y comportamientos adecuados de los clérigos. La construcción de libros como este, funcionaban como herramientas de control de las minorías letradas para delimitar los alcances y deberes de todos los miembros de la iglesia. En el bajo medioevo había una serie de tradiciones, tanto orales como escritas, que entraban en conflicto con la iglesia; por ello, se buscó que una serie de textos que usaran el idioma castellano y el didactismo, sirvieran como pelea para esas tradiciones orales. Por ello, desde el siglo XIII se desarrolló el Mester de clerecía: poemas que utilizaban la cuaderna vía (4 versos alejandrinos). Los autores de estos poemas eran clérigos con vastos conocimientos que, con estos versos, tomaban distancia de la tradición juglaresca (conexión entre la alta cultura latina y la cultura juglaresca).
    El libro del buen amor tiene como tema central el amor: cómo conseguirlo y cuál es la forma lícita de tenerlo. Estas historias se cuentan con un tono moralizante que se aclara al inicio con un análisis sobre el papel del lector y del autor (y de las diversas interpretaciones que puede tener un texto). El libro narra en primera persona las conquistas y los desamores del Arcipreste, las cuales son comentadas, explicadas por medio de fábulas, juzgadas y calificadas por el autor; así el libro tiene una serie de historias independientes, las cuales son unidas por un hilo narrativo. En este libro se observa la arraigada fe del autor y la creencia del perdón de los pecados por medio de la confesión y las oraciones (y el dinero). Narra historias realistas y urbanas (excepto por las de las serranas), en las cuales se usa el humor para enseñar y no el castigo; para ello utiliza lenguaje popular y desenfadado.
    El libro está armado no desde la dualidad del amor, sino desde una estructura tripartita: de ahí la importancia de un personaje como la celestina: Trotaconventos. El libro está construido a partir de la lucha de la iglesia por las conductas individuales de las ciudades, con la idea de la responsabilidad personal del pecador ante dios. Esto refleja la aparición de varios elementos de la nueva cristiandad: la aparición del purgatorio como espacio para limpiar las culpas; la aparición del arrepentimiento como posible salida del infierno; la necesidad de la confesión, de la penitencia y de la caridad; la existencia de normas para el control de la sexualidad de la población; la internación del pecado en la conciencia de las personas, la relación entre el confesor y el juez. Todo esto narrado en tres instancias que van de lo personal a lo universal y que se relacionan de manera alegórica: el deseo personal que se repite día a día, el ciclo de las estaciones y el ciclo de la vida y la muerte.
    Argumento:
    Es posible dividir el libro del Arcipreste de Hita en varios apartados (que no están en el libro) pero que ayudan a entender mejor la obra.
    (a. Introducción y prólogos: en prosa y en verso. V 1-43) El libro se inicia con una oración a dios y a la virgen en la cual se pide que se lo libere de la prisión (¿real o alegórica?). Se describen las dos intenciones del libro: una didáctica (enseñar el buen comportamiento) y una artística (ofrecer buenos versos). Uno de los elementos más interesantes del inicio es la inclusión de la interpretación del lector, dado que puede interpretarlo bien (desde la moral) o mal (como instrucciones para el “loco amor” y la seducción). Recalca al final las dos lecturas, propias del medioevo: quien lo lea superficialmente leerá solo el loco amor, quien lo lea de manera alegórica, leerá el buen amor (el amor de dios). Finaliza con los gozos a Santa María.
    (b. Disputa entre griegos y romanos. Invocación a Aristóteles. V 44-76) En este pasaje, el autor retoma la idea de la buena o mala interpretación. Para sustentar su idea ejemplifica todo con el ejemplo de cómo los romanos (ignorantes) no supieron interpretar bien las enseñanzas de los griegos. Después aparece la voz en primera persona donde, basado en Aristóteles, critica el libre albedrío y sustenta que buscar mujeres es propio de la naturaleza; lo ejemplifica con tres argumentos: por naturaleza, por los astros y por costumbre.
    (c. Tres primeros fracasos amorosos. V 77-180) Narra los tres primeros fracasos amorosos: el primero con una dama de nobleza; la segunda con una mujer de bajo estrato y no santa; la tercera con una dama noble y de buen linaje, que lo rechaza por tacañería. La primera conquista está intercalada con una fábula, la segunda con la simbología cristiana (ella se llama Cruz) y a tercera con la didáctica de la tacañería.
    (d. Disputa con Don Amor. V 181-575) Aparece un vecino en casa del Arcipreste: Don Amor. Él se encarga de hablarle de los siete pecados capitales, el apartado más grande de lecciones doctrinales. Este es el primer quiebre del libro: aquí hay un conocimiento (que explica por qué le fue tan mal antes). Don Amor le explica los errores que cometió: hacer el amor público, no elegir bien el objeto amado o el mensajero y mostrar las carencias económicas. Por ello, Don Amor da consejos al Arcipreste para que no vuelva a cometer los errores, y caracteriza a la amada, al amante y al mensajero ideal.
    (e. Doña Endrina y Don Melón. V 576-909) Es la segunda historia más extensa. Empieza como si le hubiera ocurrido al Arcipreste, pero termina aclarando que no le ocurrieron a él, sino que es una adaptación de un cuento de Ovidio (Pánfilo). Narra cómo para tapar una violación, el remedio es el matrimonio. Aquí se cuenta cómo el arte y el esfuerzo (la educación) pueden transformar al sujeto. Así los tres poderes que debe tener el sujeto pueden ser el amor, el dinero o el arte. Es la primera vez que interviene Trotaconventos como celestina de los amores del Arcipreste.
    (f. Pelea con Trotaconventos. V 910-944) Conquista con buen final, pero se centra en la desavenencia que tiene con Trotaconventos por llamarla “urraca, pícara, parladera”. El arcipreste conquista una niña de pocos años, pero la mensajera los hace públicos por venganza. El arcipreste le pide disculpas a Trotaconventos y esta sale desnuda por la calle a decir incoherencias para que la crean loca y no den fe a lo que dijo antes. Al final, la niña muere y el Arcipreste cae enfermo.
    (g. Las serranas. V 950-1066) En estas tres historias se invierte lo urbano a lo rural. Son cuatro historias en las cuales las mujeres toman la iniciativa y que muestran la contraposición de la naturaleza y la ciudad. Se muestran los deseos primarios no cubiertos por modales o convenciones.
    (h. Batalla de Carnal y Cuaresma; triunfo de Carnal y Amor. V 1067-1314) Es un cuento alegórico de los ritos de la cuaresma. Carnal representa el carnaval, Doña Cuaresma la moral religiosa: hay una batalla donde los soldados son la comida típica del carnaval y la comida de la cuaresma. Don Carnal pierde, se le toma confesión y sufre la penitencia de comer vegetales, rezar y auto flagelarse. El día de la resurrección hace que vuelva Don Carnal con Don Amor, Doña Cuaresma huye. Los dos ganadores son recibidos en procesión de la ciudad. Don Amor decide hospedarse en casa del Arcipreste pero la ve pobre, entonces arma una tienda que, alegóricamente, representa las estaciones y los meses del año.
    (i. Doña Garoza. V 1315-1507) Después de dos historias cortas de amor fallido, aparece la historia más extensa del libro. Se trata de la historia de amor con una monja en la cual trotaconventos tiene un papel muy importante. Es ella quien elige a la mujer, y quien en la mayor parte del texto dialoga con Garoza para que reciba al Arcipreste como amante. Estos diálogos son intercalados con 10 historias de animales que sustentan la visión de cada una: Trotaconventos convenciendo y Garoza resistiéndose. Al final Garoza pide a Trotaconventos que le describa al Arcipreste, ella la convence con la descripción y acepta que la vaya a visitar. Una vez se conocen se enamoran uno del otro. La historia termina rápidamente, con la muerte de Garoza dos meses después.
    (j. Muerte de Trotaconventos. V 1508-1578) Después de una historia corta, en la cual el Arcipreste intenta enamorarse de una mora, pero no lo logra al no poderse comunicar con ella, sigue la muerte de Trotaconventos. Sin explicaciones previas, Trotaconventos muere, lo que lleva a una reflexión del Arcipreste sobre la vida y la muerte. Es el segundo momento de rompimiento de la obra. Ante la muerte de su celestina, el Arcipreste sufre mucho y hace un largo epitafio: habla de la muerte como enemiga del mundo y como la falta de vida y dinamismo. Reflexiona sobre la posibilidad de la muerte y que solo el hacer cosas buenas hace que aseguremos una buenaventura eterna (la riqueza no es mala en sí sino usarla para salvar el alma). También retoma la imagen de Cristo para hacer entender cómo el pecado en sí no envía al infierno, sino que es posible salvarse con actos de contrición y caridad.
    (k. Las armas del cristiano. V 1579-1617) Es la parte más doctrinal del libro. En ella se describen lo que puede hacer un buen cristiano para combatir el mal. Por ejemplo: para combatir la codicia, está el bautismo, etc. Termina con una descripción de las buenas propiedades de las damas pequeñas.

    (l. Última aventura y fin del libro V. 1618-1634) Ya sin Trotaconventos, el Arcipreste encuentra un nuevo mensajero que es poco prudente. Este mensajero (Hurón) va por todo el mercado preguntando sin temor por quién quiere ser amante del Arcipreste. El libro termina retomando la idea de la interpretación que está desarrollada al inicio del libro y con un permiso a que el libro sea completado y que se debe circular libremente.

  5. 024. Autor: Ramón Llull.
    Título: Libro de la orden de caballería. – {1275/81?} [Bogotá: Editorial Planeta/epub, pos 730]. {Incluye biografía del autor}
    El Libro de la orden de caballería (escrito en catalán), forma parte de una serie de textos escrita por Ramón Llull, los cuales tenían como función enseñar, construir y dejar por escrito una serie de preceptos de fe de la cristiandad. En este libro, Llull presenta a la caballería no sólo como un grupo social en el cual se basa la sociedad feudal, sino que añade todos los elementos de la cristiandad como características para ser un buen caballero. Ramón Llull, en su obra completa (la cual escribió a partir de un acercamiento místico/religioso, el cual se afirmó en una conversión que sufrió a los 32 años) organizó una estructura sistemática en la cual proponía su propia visión de la realidad. Esta estructura estaba construida a partir de un ascenso progresivo y místico a Dios; por ello la finalidad última de un buen caballero es el conocimiento de Dios y la conversión de los infieles. Otra de las características de su estructura es la invención de una máquina lógica que, a través de los dogmas de la cristiandad, se levantaba contra la lógica pura; así logró insertar la moral caballeresca dentro de un pensamiento filosófico. La forma de percibir a Dios tiene que ver tanto con la fe mística, como con la lógica filosófica.
    Al igual que muchos textos medievales, hay un marco de composición narrativa, en el cual el autor desplaza la autoría del texto y lo inserta en un punto medio entre la oralidad y la escritura. La formulación de Llull sigue la idea del orden feudal y la construcción de la misma; por ello el señor está por encima del pueblo. Así, el caballero es aquel que defiende el orden feudal y la justicia divina (de la cual es juez y parte). Está construido a partir de argumentos lógicos que no son necesariamente bien sustentados (se contradicen) pero siguen la lógica filosófica. Esto se debe a que Llull quiere hacer un libro que retome la orden de caballería antigua en un tiempo en que esa orden (al verlo como orden, es posible entender que exista un libro con reglas) está desviándose hacia elementos que no son propios de la caballería. Llull así se refiere a la construcción normativa de un caballero feudal (no un caballero andante), el cual tiene como función gobernar y no aventurar. Se entiende el libro de Lull como un texto doctrinal que no solo quiere enseñar a los caballeros, sino mostrar el lugar que ocupan los reyes, los señores, los siervos, los escuderos y las señoras; en una sociedad feudal que tiene como centro (para el autor) el oficio de la caballería y de la clerecía (del cual promete un libro próximo).
    Argumento:
    (Prólogo) El prólogo se divide en dos partes: en la primera el autor presenta la estructura (7 partes) y el argumento principal: “los caballeros tienen honor y señorío sobre el pueblo para ordenarlo y defenderlo”. En la segunda parte, el autor cuenta una historia que sirve como marco de composición narrativa para todo el libro. En esta historia se cuenta la historia de un viejo caballero retirado y un joven escudero, aspirante a caballero. Debido a un encuentro fortuito, el caballero retirado le empieza a contar todo lo que debe tener en cuenta quien quiera ser caballero. Le pasa al final un libro al escudero (el que el lector tiene en sus manos) para que todos conozcan los preceptos de la caballería y para que lo copien y lo lean en voz alta. El escudero se lo entrega al rey quien manda que todo lo que queda por escrito, todos lo puedan copiar y leer para que sepan cuáles son las reglas que se deben seguir.
    (1: Principio de caballería) El capítulo inicia con la descripción de la caballería, el caballo y las armas del caballero como el principio más noble que puede existir. También describe una serie de obligaciones del caballero: debe ser hombre, debe tener un escudero, debe infundir temor, debe haber servido a otro caballero en su juventud, no debe ser vil; el deber del caballero es controlar a la población. En conclusión, la caballería debe enseñarse como una ciencia, por eso el tratado de Llull funciona como “libro de enseñanza”.
    (2: Oficio de la caballería) Este apartado, Lull lo inicia con la idea de que la razón de ser del caballero es la fe católica. Por eso el oficio de caballería solo se puede comparar con el del clérigo. En los dos oficios hay grados de importancia (ojo, mira la caballería como “oficio”, a lo cual se debe dedicar durante toda su vida, todo el día). La segunda función del caballero es administrar la justicia, cuidar a su señor y mantener la tierra (luchar contra otros príncipes); así, Lull jerarquiza los poderes sociales (dios-señor-caballero). Recalca la necesidad de un buen estado físico de fortaleza (causa temor) pero de un bienestar de alma (honor). Si no tiene honor se convierte en un mal caballero y estos deben ser atacados por los buenos caballeros. Debe tener una serie de valores: justo, humilde, casto, pacífico, fiel, honorable.
    (3: Examen del escudero) Capítulo dedicado tanto al escudero como a quien examinará al escudero para que se convierta en caballero. Basado en cuatro características particulares, se solicita que el escudero sea alguien específico: con linaje, dinero, físicamente apto, honorable. Estas cuatro características las expande en muchísimas características, por ejemplo: temor a dios, tener un buen caballo, no debe ser vil, tener un buen linaje, ser valiente, tener dinero, etc. Por último dice que quien quiera ser caballero debe conocer todo lo referente a la caballería, por lo que se subraya la necesidad del libro que se está leyendo.
    (4: Cómo recibir la orden de caballería) Explica el orden a seguir cuando un escudero se convierte en caballero: confesión, comunión, ayuno, misa. En este proceso está incluido todo lo cristiano: debe ser en un día especial para el catolicismo, se deben recordar todos los artículos, mandamientos y sacramentos. Solo después de esto se lo ordenará caballero. Al final se celebrará todo con una fiesta (de justas y torneos).
    (5: Significado de las armas) En este capítulo se describe, parte por parte, cuáles son los elementos que debe usar un caballero. Cada uno de estos elementos está lleno de significado y simbolismos. Ejemplos: la espada es la cruz, la lanza es la verdad, el caballo la nobleza (y cada vestido del caballo también se describe), la maza la fuerza del corazón.
    (6: Costumbres del caballero) En este capítulo se describe la forma como las tres virtudes cardinales (fe, esperanza y caridad) y las cuatro virtudes cardinales (justicia, fortaleza, templanza y fortaleza) son la base ideológica y filosófica de la caballería. A partir de estas virtudes explica por qué el caballero debe alejarse de los pecados capitales, seguir las virtudes veniales, seguir a dios, vestir bien y tener un buen castillo.

    (7: Honor del caballero) Describe muy brevemente por qué el caballero debe ser honrado por las personas del pueblo (y especialmente por su señora) y por qué él debe honrar a su señor y a sí mismo. 

  6. 022. Autor: Báidaba (y Abdalah Ibn Almokaffa).
    Título: Calila y Dimna. – {1251 (traducción)} [Bogotá: Editorial Panamericana, 2014. 302 pp]. {Incluye introducción, biografía del traductor, prólogo y presentación}
    Es conocido inicialmente como el Panchatantra (cinco tratados), texto de tradición hindú escrito en sánscrito el año 300 d.C. (algunos sitúan algunos apartados desde dos mil años a.C.). Es tan solo en el siglo VI cuando se data la construcción definitiva de este escrito con el nombre de Panchatantra. Este texto se tradujo posteriormente a varios idiomas como el sirio y el árabe; y muchas de sus historias son adaptadas a diferentes culturas. Es uno de los primeros textos en el cual se solidifica la fórmula de la fábula que se había iniciado en Egipto y que desde este texto es retomada por otras tradiciones como la griega (Esopo). Su consagración definitiva se dio gracias a la traducción que en el siglo VIII (724 d.C.) hizo al persa Abdalah Ibn Almokaffa. Esta traducción es la que se conoce actualmente de esta obra, y se considera al traductor como un co-autor de Calila y Dimna. Dado que se perdieron los manuscritos originales, no es claro cuáles fueron los apartes que se modificaron o se aumentaron por parte del traductor. Esta versión del sabio persa fue la que se tradujo a diversas lenguas y fue la que Alfonso X (el Sabio) hizo traducir al español en el año 1251. La fecha de traducción al español es importante, porque fue gracias a esta traducción que la obra tuvo un despliegue en la cultura europea. Al ser una obra que mezcla elementos del realismo, de la fantasía y con un alto tono didáctico (transmiten un saber); es la fundadora de una fuerte corriente de literatura que busca educar, enseñar y divertir a los gobernantes, dando consejos acerca del cómo gobernar. Este libro se convertiría en la base para la construcción de textos como El Conde Lucanor o El libro del buen amor.
    Es el primer libro de los llamados sapienciales o de educación de príncipes; esto es: libros en los cuales se buscaba que los príncipes encontraran historias que tuvieran una moraleja en la cual se les enseñara a gobernar de la mejor manera. La estructura general del libro es una serie de preguntas que el soberano hace a un filósofo, el cual le contesta con historias que contienen una serie larga de enseñanzas y consejos. Las historias o los ejemplos en este caso son protagonizados por animales que representan o simbolizan diferentes actitudes de los reyes o gobernantes. Los libros sapienciales orientales fueron muy conocidos en España por dos razones: primero fueron elementos de cohesión social para la convivencia de cristianos y árabes; por otro lado, fueron la base para el desarrollo de la didáctica cristiana que serviría en los monasterios para la educación de clérigos, príncipes y nobles.
    En la versión directa, aparece un prólogo, la presentación que hizo Abdalah Ibn Almokaffa al libro y catorce libros en los cuales están narradas las historias de fábulas. En el prólogo se describe la misión del libro, y la razón por la cual el rey busca este libro: encontrar la razón y la lógica como base de todo; la inteligencia (dada por el estudio) es el elemento primordial de un buen gobernante. La historia que se cuenta en la introducción de cómo se escribió el libro, es la del tirano Dabshalím, quien es soberbio y ambicioso; por otra parte, está el filósofo Báidaba quien es sabio y comprensivo. El filósofo quiere aconsejar prudencia al rey, pero este, en un acceso de ira lo manda a la prisión. Tiempo después el tirano quiere que los sabios le resuelvan un problema sobre el movimiento de los astros, ningún sabio puede resolver el problema y todos le aconsejan que le pregunte a Báidaba, quien lo resuelve fácilmente. Ante esta muestra de sabiduría el rey se transforma y le pide a filósofo que escriba un libro en el cual se cuente de las normas que debe tener un gobernante para tener buen gobierno. Así Báidaba escribe Calila y Dimna y se convierte en un tesoro resguardado para el reino.
    Al inicio de cada libro, aparece el rey Dabshalím quien le pide al filósofo que le cuente la historia de [varios temas], lo que hace que todo el libro se enmarque en esta historia de conversación entre el rey y el filósofo; esto muestra cómo el rey está dispuesto a escuchar al filósofo y quiere llegar al saber. Además de servir como marco de composición, los personajes no avanzan ni se desarrollan, sino que hablan y escuchan (esto no pasa en libros posteriores como El conde Lucanor). Contrario a otras compilaciones de cuentos, aquí el amor no es un tema relevante. Estos relatos permiten entender muy bien la forma organizativa del feudalismo, en el cual el vasallo debe obedecer a su rey, aconsejarlo bien, nunca traicionarlo y buscar un bien común y no el personal. Las normas de conducta que el libro trabaja se pueden sintetizar en dos grandes consejos: conocer el prójimo realmente (dado que siempre oculta algo) y la mesura en la persona que debe tomar decisiones de manera lógica y mesurada.
    Argumento:
    (Prólogo) Escrito supuestamente por Buzuryumhar en el siglo VI para la traducción persa, cuenta la historia de cómo el libro de Calila y Dimna fue leído por el rey de Persia Anuchirwán quien encomienda a Barzuwaih encontrar el libro. El rey persa se entera de la existencia del libro y le pide al hombre más sabio de su corte que lo consiga a como dé lugar; le da dinero suficiente para que cumpla su cometido. Barzuwaih viaja a la India y esconde su cometido real y les dice que quiere conocer la cultura. Se hace amigo de Adawaih, consejero del rey a quien, al final, se revela su verdadero cometido. Adawaih le reclama por su hipocresía pero exalta su tenacidad. Adawaih exalta sus cualidades y le dice que le ayudará a conseguir su objetivo, porque lo une a él la amistad. Al ser el bibliotecario del rey, lo acoge ayuda y explica el contenido del libro. Barzuwaih vuelve a Persia y muestra el resultado del libro. Lo que más sorprende es la forma novedosa en que las enseñanzas eran narradas por animales. El rey ofrece a Barzuwaih riquezas, pero él las rechaza y solo pide que sea Buzuryumhar quien lo clasifique, divida, catalogue y escriba el prólogo (que es el que se está leyendo). Al final hay una apología del “imperio de la razón”.
    (Presentación) Escrito por Abdalah Ibn Almokaffa para la traducción que hizo del persa al árabe en 752 d.C. En este texto, el traductor explica la razón de ser del texto: enseñar y no solamente leer las historias como si se tratara de historias que no tienen una lógica o una enseñanza. Para explicar cómo debe ser leído este libro el traductor añade una serie de historias que, a la manera del Calila y Dimna, dan consejos de lectura. Algunas de estas historias buscan que: el lector no solo lea y conozca, sino que medite sobre lo que lee; busque los significados ocultos del libro; el lector ponga en práctica lo leído; imponga una serie de culturas y disciplinas de aquello que ha leído; no solo ayude a los otros sino que plantee el conocimiento dentro de una comunidad; el lector no se apegue a lo material; etc. En otras palabras, recalca el carácter filosófico de este texto.
    (Libro 1: Calila y Dimna; el león y el buey) El caso de dos amigos a quien desune el mentiroso. Es la historia más larga del libro (la que le pondré más énfasis). Un hombre da por muerto a un buey, quien se recupera en un lugar de bienestar. El buey (llamado Chátraba) empieza a bramar y ese ruido asusta al rey León quien se imagina que quien produce ese sonido es un monstruo gigante que le puede quitar su reino. En ese momento, dos hermanos chacales: Calila y Dimna, discuten sobre su deber de aconsejar al rey: mientras Calila teme hacer algo que esté por fuera de sus posibilidades, Dimna se atreve. Dimna aparece ante el rey dando consejos sabios y el rey lo llama a su lado como consejero. El rey comenta a Dimna que teme al buey por su voz, el chacal le dice que irá a ver al animal para confirmar o negar sus temores (el rey desconfía de Dimna). Después de aclarar los inconvenientes, el buey y el león se convierten en los mejores amigos; ante esto Dimna es excluido como consejero (porque ya tiene como consejero al buey), así que Dimna planea matar al buey aduciendo que es perjudicial para el saber del león. El plan de Dimna empieza con un consejo que le da al León, al decirle que Chátraba quiere su poder, y le aconseja matarlo. Para notar si está en lo cierto, señala actitudes extrañas en el buey como marca de que sus palabras son ciertas. Después Dimna habla con el buey y lo convence de que el León quiere matarlo y comérselo; para convencerlo de esto, le dice que debe notar cuando hablen conductas extrañas en el León. En el encuentro entre Chátraba y el León, se produce una disputa en la cual el León termina matando al buey. El León al darse cuenta de lo que ha hecho se lamenta y duda de las palabras de Dimna. Todos en la región creen que Dimna fue el que tramó todo y empiezan a desconfiar de él. Calila reprende a Dimna por su actuar, y le dice que lo que ha hecho es perverso. El León, arrepentido, investiga las cosas y descubre lo que Dimna ha tramado, así que decide matarlo.
    La segunda parte de este libro cuenta la forma como el rey se dio cuenta que Dimna lo engañó. La historia inicia cuando un león amigo de rey escucha la conversación en la cual Calila reprende a Dimna. Preocupado, le cuenta lo acontecido a la madre del rey, pero le pide que mantenga el secreto a salvo. Aconsejado por su madre, el rey empieza a hacer un juicio al chacal. Al mantener el secreto es claro que no hay un testigo que pueda testificar en contra de Dimna. El chacal da una serie de argumentos muy buenos sobre el porqué no se lo puede acusar y defiende a toda costa su inocencia. La madre del león se debate entre la preocupación de contar o no el secreto. En esta investigación se debate sobre los conceptos de amistad, secreto, justicia, inocencia y castigo. En medio de este juicio Calila visita a Dimna y lo reprende de nuevo por su accionar (una pantera, que está en la celda contigua escucha toda la discusión); al salir y darse cuenta del accionar de su hermano Calila muere de pena moral. Aparece el cerdo quien habla de que los criminales se los puede juzgar por su apariencia física (argumento que destroza Dimna). Al final, desesperados por los buenos argumentos de Dimna, el león accede a contar su secreto, al cual se aumenta la confesión de la pantera quien ha escuchado el diálogo entre Calila y Dimna. Ante esto, el rey decide encerrar a Dimna en la cárcel donde finalmente muere de hambre. Esta historia está llena de relatos enmarcados en los cuales se dan consejos al gobernante para que gobierne bien.
    (Libro 2: El cuervo, la paloma acollarada, el ratón, la tortuga y el venado) Los amigos que unidos por el afecto que se asisten en las dificultades. Narra la historia de los cuatro amigos que se ayudan. Primero el cuervo aconseja a las palomas para que unidas vuelen y se libren de una red de un cazador. Después el ratón roe las cuerdas y las libera. Después de hacerse muy amigos, el cuervo y el ratón se mudan a la casa de la tortuga. A ese lugar llega un venado que también se convierte en gran amigo. Un día intentan cazar al venado y todos juntos lo ayudan a liberarse del cazador; pero la tortuga queda atrapada, entonces se unen de nuevo y liberan a la tortuga. Es una amistad de colaboración. Los cuentos enmarcados hablan de la pobreza, la amistad, y otros valores de las personas en quien se debe confiar.

    (Libro 3: Los búhos y los cuervos) El hombre que se deja engañar por un enemigo que lo lisonjea y finge bondad. Los búhos atacan a los cuervos. El rey cuervo pide consejo a sus cinco consejeros; le aconsejan sumisión, huida, guerra o exilio. El quinto es el más inteligente, le sugiere pensar bien el caso y tomar en cuenta los buenos consejos. Se narra como cuento enmarcado el inicio de la guerra entre cuervos y búhos. El cuervo consejero pide ser golpeado y que lo dejen abandonado. Los búhos lo recogen y el rey de los búhos no sabe qué hacer con él. Al final decide mantenerlo con ellos. Con el tiempo el cuervo se recupera y conoce todas las costumbres de los búhos; al hacerlo sale volando y cuenta todo al rey cuervo. Planean entonces quemar el árbol en el cual duermen y matarlos a todos.

  7. 022. Autor: Anónimo
    Título: El Cantar del Mío Cid. – {1207} [Barcelona: Editorial Austral-Espasa, 2014. 477 pp]. {Incluye prólogo de Martín de Riquer; Edición de Juan Carlos Conde y versión antigua y prosificación moderna}
    El Cantar del Mío Cid, como su nombre lo indica es un poema para ser cantado. Forma parte del mester de Juglaría, en el cual los juglares (poetas profesionales que recitaban poemas y que tenían cierto conocimiento de las normas de recitación poética) cantaban de memoria, a diferentes públicos, las hazañas de héroes o de batallas a ser recordadas. Es además, un cantar de Gesta, es decir un canto que narra las hazañas históricas o legendarias  cuya trama y argumento el público ya conoce. Al igual que en Ilíada u Odisea, el canto está lleno de fórmulas fijas que permiten la mnemotecnia y una estructura que comparten varios cantares (como La chanson de Roland). La composición del Cid muestra que quien compiló finalmente el texto que conocemos tenía conocimiento de los elementos tanto de la juglaría como de cantos cultos que formaban parte del mester de Clerecía. Una de las fórmulas de la juglaría aparecen en el Cid claramente en dos ocasiones: una en el final de cada uno de los cantos en los cuales se cierra el canto y se abre; la segunda es el uso de cambios de conjugación verbal en el cual se llama la atención al público de lo que se está narrando (estilo pregonero).
    La transcripción del Cantar original del Cid fue realizado por “Per Abbat” en el siglo XIV. El manuscrito no es un libro de lujo, sino una especie de “guion” que podía usar el juglar para aprenderse el Canto. El Cantar del Cid probablemente ya existía a inicios del siglo XIII (año 1207); pero fue refundido y compilado por un hombre que seguramente conocía de leyes y que se puede ubicar geográficamente. Se destaca por ser el primer Cantar de Gesta que se narra cercano al momento histórico en el cual ocurren los eventos que describe: la historia se transfigura al momento en poesía épica. Los hechos que narra El Cantar del Mío Cid corresponden a la vida del Cid entre 1081 y 1094 (solo cien años después aparece el texto de Per Abbat, pero ya desde décadas anteriores se sabía que estas aventuras se cantaban por juglares). Uno de los elementos que muestran cómo hay un verismo histórico en el libro del Cid, es la forma en la cual (a diferencia de Chanson de Roland), los moros aparecen como malos o buenos, según se relacionen con el Cid y el rey Alfonso. No hay una mirada de contraste dual entre cristianos y moros. Es claro que, de todas formas, es una obra de ficción no es histórica. Tres de las historias del Cid que no ocurrieron en realidad son: el engaño a los judíos con los cofres de arena (cuento clásico clerical), la historia del León o la misma afrenta de Corpes.
    La forma en la cual se ha concebido el Cid es de dos formas: una de neo-tradicionalismo (armada por un autor que retoma lo juglaresco y lo popular) y una de individualismo (obra de un poeta culto, vinculado a un monasterio). La idea más fuerte es la del neo-tradicionalismo, dado que conecta la obra con un romancero y una tradición de juglaría, que va más allá de España y lo une con otros cantos de Gesta. Menendez Pidal indica que los autores del Cid pueden ser dos autores: uno más “noticioso” que escribiría aproximadamente en 1110 y uno más fantástico que escribiría en 1140. El Cantar del Mío Cid se divide en tres cantos: destierro (exilio) del Cid, las bodas, cantar de Corpes. En estos cantos no se narran las batallas como en Chanson de Roland, sino que se resumen y se remiten mucho a las ganancias monetarias y materiales que se ganan en cada una de las batallas; esta descripción engrandece al Cid dado que hace parecer que gana las batallas fácilmente.
    El Cid no narra tanto las victorias iniciales del Cid, sino las deshonras que sufre: inicia con el exilio y termina con la deshonra de sus hijas por parte de los infantes de Carrión. El fondo del Cid narra eventos que ocurrieron en realidad pero también añade hechos que nunca sucedieron (como la afrenta de Corpes); así hay en El Cid un verismo más que una verosimilitud. El hilo que une todo el Cantar del Mío Cid es la recuperación de la honra del héroe; y la forma en la cual recupera su honra es a través de la mesura y la ecuanimidad y la prudencia (no a través de la violencia): es un doble episodio de pérdida y recuperación de la Honra; primero honra pública y después honra personal. Una muestra de esto es que la afrenta de Corpes se resuelve con un juicio y no con una batalla violenta; o que el héroe no se enfrenta con odio al rey que lo destierra, sino que lo congratula con regalos para que lo acepte de nuevo.  El Cid, así se caracteriza por el tópico de “Sabiduría y fortaleza”. Así, el tema de lo caballeresco es muy importante porque recalca la relación entre el vasallo y el rey; no hay tanta escritura del amor cortés que aparece vagamente cuando el Cid habla de la relación de fidelidad y amor con Jimena.
    Elementos que caracterizan al Cid: el final del Cid no sigue la tradición de la venganza por batalla, a la afrenta causada por los infantes de Carrión, se sigue un juicio. El Cid se ocupa de la parte legal y monetaria, serán sus vasallos los que busquen una venganza por batalla; que no produce la muerte de los infantes, sino su deshonra. La figura del Cid es diferente a la de otros héroes de Cantares de Gesta: es más humano y lucha contra los moros, no por fe, sino por uso y delimitación de tierras. Otro elemento importante es que el Cid acepta ser vasallo así la conquista de Valencia lo ponga a la misma altura de Alfonso: no se convierte en proscrito, siempre le da dinero al rey, lo que quiere es volver a ser vasallo del rey, no pelear por fe o retar al rey.
    Esta obra se debe entender a partir de la invasión de los moros desde el 711. El reino de León (de Alfonso) se había convertido en el siglo XI en uno de los reinos más grandes; dado que exigía tributos a los pueblos moros que estaban en la frontera y que se adaptaban a las exigencias de los reyes españoles. La obra narra el ascenso social de un caballero que logra el poder mediante su trabajo y no mediante la nobleza (de ahí la afrenta que le hace Garci Ordóñez): logra un señorío hereditario, un castillo, unas tierras y honor. La política en la tierra en la que ocurre El Cid, permite el ascenso de esos señores en tierras y en honor; sin necesidad de la nobleza.
    En la obra se usan varios epítetos para nombrar al Cid (el que en buena hora nació, el que en buena hora cinchó la espada). Si bien hay una consideración a los moros, a los judíos no se les tiene consideración. El Cid ve el exilio como una posibilidad de conquista, no como un castigo. Escenas como la del León, no ocurrió y es de corte fantástica, solo sirve para crear más contraste entre el valor del Cid y la cobardía de los infantes de Carrión. Los verdaderos malvados de la obra no son los moros (se lucha contra ellos por tierras y riquezas, de manera honrosa) sino los infantes y todos los que están contra el honor del Cid.
    Argumento:
    (Parte perdida) El Cid parte a reclamar unos tributos a Granada y a Castilla. Ocurre una guerra entre las dos ciudades en la cual Granada gana. El Cid, defensor de las tierras de Castilla vence a Garcí Ordóñez (de Granada) y lo apresa. El Cid toma Castilla pero los enemigos lo indisponen ante el rey Alfonso, quien lo exilia de su reino.
    Canto 1 (el exilio): El Cid sale en exilio y se dirige a Burgos, en el camino nadie le quiere dar hospedaje por mandato del rey. Aparece el amigo Martín Anolínez, quien le ayuda a engañar a unos judíos con un par de cofres llenos de arena con los cuales obtiene ganancias para seguir su viaje. El Cid pasa por Cerdeña y se despide de su esposa Jimena y de sus hijas Elvira y Sol. Las encomienda al abad Don Sancho que las cuide. El Cid tiene un sueño en el cual el ángel Gabriel le dice que tendrá éxito en su empresa. En su huida, El Cid empieza a conquistar tierras. Primero embosca a Castejón, después la toma a Alcocer (por medio de un engaño militar, hacen salir a los moros haciendo que se crean ganadores y se meten en el castillo). Después El Cid defiende un cerco al castillo de Alcocer el cual realiza el rey moro de Valencia, Tamín; después de esta defensa, El Cid vende el castillo a los moros. Con el dinero ganado, El Cid pide a Alfar Núñez que le envíe caballos y dinero a Alfonso. El rey perdona a Núñez, pero no al Cid. La última batalla del primer canto es contra Ramón de Berenguer, conde de Barcelona, el cual aparece como cobarde y obstinado (todo lo contrario al Cid); en esta batalla gana la espada La Colada. El conde no quiere comer, el Cid le promete la libertad si come, ante lo que el conde come y el Cid cumple su palabra.
    Canto 2 (las bodas): El Cid sigue conquistando tierras en Valencia, hasta conseguir vencer en todo el territorio después de tres años de batallas. Por primera vez El Cid se asienta en un lugar después de su exilio, por ello reorganiza todo Valencia, repuebla el territorio con cristianos y crea un obispado en Sevilla, nombra como obispo a Don Jerónimo. Envía con Fáñez más regalos a Alfonso quien le permite que Doña Jimena y sus hijas se establezcan en Valencia y permite que quien desee se una a las batallas del Cid. Aparece Babieca, por primera vez, caballo que El Cid ha ganado al rey de Sevilla. La siguiente batalla es contra Yusúf, quien llega a las afueras de Valencia a pelear contra El campeador. De nuevo El Cid manda regalos al rey Alfonso, quien decide perdonarlo y sugiere el matrimonio entre los infantes de Carrión (nobles) y las hijas del Cid. El Cid acepta el consejo del rey sin estar totalmente contento de esa decisión; quien entrega a las hijas del Cid a los infantes es Minaya. Se realizan las bodas a petición del mismo rey, la boda es precedida por Jerónimo; pasan dos años de matrimonio.
    Canto 3 (afrenta de Corpes): El canto inicia con la escena del león el cual huye y aterroriza a los infantes de Carrión; por su parte el Cid lo enfrenta y su sola presencia lo apacigua. A esta escena sigue el cerco del rey Búcar a Valencia. En este enfrentamiento, los infantes de Carrión no demuestran valentía, sino que huyen y se esconden; todos se burlan de ellos pero no le dicen nada al Cid; en esta batalla el Cid gana La Tizona. Ante estos eventos, los infantes de Carrión deciden hacer un plan para quedarse con el dinero que ganaron en la repartición de la batalla y dejar a las hijas del Cid. Se dirigen a Carrión con Sol y Elvira; en el camino intentan matar, si éxito, al amigo moro del Cid: Abengalbón. Después abandonan a las hijas del Cid, las golpean y las dejan medio muertas en la mitad del camino. Félix Muñoz, sobrino del Cid, las salva y las lleva a Valencia de nuevo. En el camino comunican las noticias al Cid quien decide demandar a los infantes ante el rey y entablarles un juicio. El rey decide hacer el juicio en una corte principal. Los infantes deben ir y se asocian con Garcí Ordóñez para que hable por ellos. Los jueces son Don Enrique y Don Ramón. El Cid hace tres requerimientos: el primero que se le devuelvan las espadas (símbolo de familia); el segundo que se le devuelva el dinero que se le ha quitado (con esto los infantes quedan pobres porque deben pagar con sus bienes); la tercera es que se le devuelva la honra por la violencia cometida contra sus hijas. Ante esto se desarrolla una disputa por el valor de la sangre y los títulos nobiliarios versus valor del caballero valiente que no tiene nobleza. La pelea termina con la confesión de Pedro Bermúdez que cuenta la escena del León y la de la batalla. Por otro lado, los infantes de Navarra y Aragón piden la mano de las hijas del Cid. Al finalizar el canto se desarrollan unos duelos entre los infantes de Carrión y los guerreros del Cid. En la disputa, los guerreros del Cid son los ganadores, aunque no matan a los infantes de Carrión quienes pierden la honra pidiendo perdón y clemencia en el campo de batalla. El Cid, al final, hace una exposición de su valor montando a Babieca de manera formidable. El canto finaliza con las nuevas bodas de las hijas del Cid y la muerte del héroe muchos años después.
    Personajes:
    -        Rodrigo Díaz de Vivar: Héroes de Castilla, caballero apodado El cid y El campeador; el que en buena hora nació, o el que en buena hora cinchó espada,
    -        Doña Jimena: Esposa de Rodrigo Díaz, el Cid.
    -        Doña Elvira y Doña Sol: hijas del Cid y Doña Jimena.
    -        El Rey Alfonso: Rey de Castilla y León. Destierra al Cid y posteriormente permite que se reencuentre con su familia.
    -        Los infantes de Carrión: yernos del Cid y tras los incidentes del león traman la afrenta de las hijas del Cid (Diego y Fernando).
    -        Álvar Fáñez: (Minaya). Primo del Cid y su aliado principal, estratega y lugarteniente.
    -        Martín Antolínez: Burgalés amigo del Cid. Consigue dinero con los judíos ayuda con refuerzos.
    -        Don Jerónimo: Obispo de Valencia, el sacerdote que pelea las batallas del Cid.
    -        Garcí Ordóñez: noble opositor del Cid en la corte de Alfonso, envidia su ascenso y contrapone su sangre al valor guerrero del Cid.
    -        Yúcef y Búcar: reyes de Marruecos, a los cuales vence el Cid.
    -        Pedro Bermúdez: soldado del Cid, es quien cuenta las escenas del león y la batalla en el juicio.
    -        Abad Don Sancho: Cuida a doña Jimena y a las hijas del Cid en el canto 1.
    -        Don Ramón de Berenguer: conde de Barcelona: cobarde y contraposición del Cid.
    -        Colada, tizona, Babieca: espadas y caballo del Cid.
    -        Félix Muñoz: sobrino del Cid, es quien salva de la muerte a Sol y a Elvira.

    -        Abengalbón: moro amigo del Cid, a quien los infantes de Carrión tratan de matar.